5 consejos para mejorar tu atención al cliente en el comercio ambulante

Los mercados al aire libre son una de las ofertas comerciales en las que el trato entre los clientes y los profesionales es más cercano. La manera en la que te relacionas con los usuarios que visitan tu puesto es muy importante y puede marcar la diferencia. Además, la fidelización de tu clientela es un valor añadido que te asegurará un puesto lleno de clientes con ganas de comprar, probar y,en muchos casos, tener una buena conversación.

Por todo ello, en el blog de hoy te damos algunos trucos para mejorar tu atención al cliente y, así, generar relaciones más sólidas con tus compradores y ofrecer experiencias comerciales más satisfactorias. ¡Vamos allá!

1. Conoce tu producto mejor que nadie

Si cada vez que un cliente tiene una necesidad sabes cómo cubrirla, es bastante probable que el cliente acuda de nuevo cada vez que necesite algún producto que pueda encontrar en tu puesto. Conocer en profundidad tu oferta comercial hará que puedas explicar mejor sus características y las razones por las que tus productos deben ser comprados.

Si tienes una larga experiencia en este sector, este bagaje te llevará a tener ya un conocimiento amplio sobre lo que vendes. De cualquier forma, realizar formaciones para actualizar tus conocimientos es una buena manera de especiarte aún más. Además, cada vez aparecen productos nuevos con más asiduidad, por lo que estar al día puede ayudarte también a ampliar la gama de productos o servicios que ofreces.

2. Resuelve los problemas de manera efectiva

Aunque queramos evitarlos, los conflictos son comunes en cualquier forma de comercio. Por eso, es importante hacerles frente e intentar resolverlos de la mejor manera posible. Las hojas de reclamaciones son una buena manera de abordar de manera efectiva estos conflictos: por un lado, el consumidor se siente escuchado; por otro, puedes tener archivada toda esa información para trabajar y ver cómo mejorar en la gestión de los mismos. De nada sirve evadirlos o evitarlos. La mejor solución es abordarlos cuanto antes.

Es importante que tu profesionalidad no se vea afectada cuando suceden este tipo de conflictos. Tu puesto y tu atención al cliente es un escaparate para tu negocio. Por ello, es crucial que no pierdas los papeles cuando aparezcan, pese a que a veces estos problemas no tengan cimientos. Sé claro, pero siempre mantén la calma y  muestra tu profesionalidad.

3. Mejora tu comunicación no verbal

Las palabras tienen un peso importante en tu comunicación, pero también los gestos y tu lenguaje postural. En definitiva, la comunicación no verbal es muy importante cada vez que dialogas con uno de tus clientes.

Intenta mantener el contacto visual mientras lo escuchas y no invadas su espacio personal. Un metro es una buena distancia entre emisor y receptor. Utiliza un lenguaje corporal que muestre interés: llevarse la mano a la cara es un signo de interés; tener las manos en los bolsillos denota pasotismo; cruzar los brazos cruzados genera una imagen de hermetismo.

4. Ofrece expectativas claras en los tiempos de respuesta

Está claro que intentas atender a todos tus clientes lo antes posible, pero hay momentos en los que el puesto está demasiado lleno. Por eso, otro de los consejos para mejorar tu atención al cliente es que seas muy claro con las expectativas de espera. De esta forma, evitarás que los clientes se sientan engañados ante afirmaciones como “dame un segundo”, “estoy contigo en un momento” o “voy”.

Es preferible ser honesto y dejar claro que, en ese momento concreto, no les puedes atender. Además, hay ciertos perfiles que precisan de un mayor tiempo de atención, por lo que decirles frases como “no puedo atenderte en este momento, pero vente más tarde” o “no sé cuánto tiempo voy a tardar” generan mayor complicidad con ellos y aportan honestidad en el trato interpersonal.

5. Cuida la imagen de tu puesto

¡Pues sí! Las características de tu puesto y su imagen también son importantes a la hora de atender al cliente. No es lo mismo un lugar organizado y bien decorado que uno en el que el desorden impera por todos lados. Por ello, te recomendamos que cuides la imagen de tu puesto, intentes generar un espacio agradable y en el que tus clientes quieran quedarse mucho tiempo.